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Edu O. – Brazil

Queridos bípedos

En una carta abierta, el artista Edu O. define el bipedismo, describe la experiencia colectiva del cuerpo que envejece y reclama un cambio de paradigma impulsado por la discapacidad.

El artista Edu O. está acostado en una rampa para sillas de ruedas, con pisos de baldosas. Lleva una camisa negra, un sombrero de borde gris, maquillaje de ojos negros y lápiz labial rojo. Su brazo izquierdo se levanta lejos de su rostro, haciendo un gesto con la mano. Edu O. mira directamente a la cámara.

Parte de la serie Calle e sombrero (Calle y sombrero; Ensaio²: tiempo en la danza), UFBA, 2019. Foto de Brisa Andrade

 

Nunca olviden que cuando entramos en un espacio, lo transformamos.

Es posible que no lo comprenda, pero usted es bípedo. Sí, si no tiene ninguna discapacidad y forma parte de la categoría de personas consideradas normales según los estándares corporales que conciben la discapacidad como una patología; si nos mira con lástima, compasión, pena; si considera que una persona con discapacidad es improductiva, menos capaz y menos bella; si considera que la discapacidad es un hecho aislado que se repite de la misma manera para todas las personas y no tiene en cuenta la gran variedad de discapacidades y sus especificidades, usted es bípedo. Si su idea de inclusión consiste en aislarnos, entonces sí, usted es bípedo. Si considera que el cuerpo sin discapacidad es la única forma que existe de normalidad, no hay duda de que es bípedo.

Permítame explicarle que el bipedismo, en mi opinión, se refiere a la estructura socioeconómica, cultural y política que determina lo que es normal y lo que es anormal, capaz e incapaz. Lo que planteo como bipedismo no se refiere a la forma de caminar, sino al sistema de opresión basado en una concepción histórica de la normalidad, así como la idea de la discapacidad. La teoría crip, planteada por Robert McRuer, señala que dicha concepción está relacionada con los intereses económicos y políticos que establecen una obligatoria able-bodiedness (capacidad física plena necesaria) y normalizan las ideologías dominantes orientadas a la productividad.

En consecuencia, también identifico en el baile estructuras que determinan un patrón físico ideal y excluyen a las personas consideradas discapacitadas, no aptas e incapaces. Esto es lo que yo llamo “bipedismo obligatorio”.

Por lo tanto, usted es bípedo si su danza/baile desconoce las oportunidades de diferentes físicos y no se da cuenta de las limitaciones del propio bipedismo, que con el tiempo repite los estereotipos de una verticalidad y virtuosidad tan restrictiva de la comprensión del baile y el cuerpo; si de acuerdo con sus preferencias estéticas, artísticas y, por lo tanto, políticas, sigue ignorando y no dando reconocimiento a la producción de los artistas con discapacidades; si según sus estándares artísticos no se da cuenta de que el tema secular del baile es el cuerpo blanco-cisgénero-bípedo que ocupa en su mayoría la programación de sus festivales, y cuando considera la posibilidad de nuestra presencia, nos trata como exóticos, como un tema para ser estudiado, discutido; si en sus clases y metodologías excluye a alguien con discapacidad y cree que somos nosotros los que tenemos que adaptarnos; si en su producción artística no le importa el acceso, descuidando a su audiencia; si es periodista y sigue insistiendo en el tono sensacionalista cuando se refiere a nosotros como freak shows o espectáculos de fenómenos. ¿Y qué me dice de sus programas de televisión, obras de teatro, musicales, películas e historias de amor que cree que nunca podré vivir? ¿Comprende? El pensamiento bípedo está en todas partes, domina todos los espacios y nos hace invisibles, nos rechaza. ¿Con cuántas personas con discapacidades convive o ha trabajado?

Me gustaría saber qué concepto tiene usted de cuerpo cuando piensa en baile. ¿Quién puede realizar su arte? ¿Quién puede presenciarlo? Si una persona es su propio cuerpo, porque tanto el cuerpo como la persona están ligados entre sí, ¿qué personas incluye en su concepto? ¿A quién dejaría fuera? ¿Qué piensa sobre la discapacidad? ¿Qué palabras asocia con la discapacidad? Cuando piensa en la relación entre el baile y la discapacidad o el arte y la discapacidad, ¿qué imágenes vienen a su mente? ¿Qué referencias tiene sobre el tema? Y si no tiene referencias o usa el sentido común, ¿cómo juzga nuestra competencia y producción? ¡Sabe tan poco de tantas cosas!

El problema es incluso más grande de lo que cree… y las ruedas de mi silla siguen teniendo obstáculos. Ustedes siempre crean espacios para que no me aproxime demasiado. Tal vez mi discapacidad es contagiosa, ¡verdad? En realidad, el espacio es menor de lo que parece, es algo abismal, como dice Boaventura de Sousa Santos, estableciendo quién pertenece y quién no a un determinado lado de la línea que ustedes han inventado para crear jerarquías y espacios de poder sobre quién está autorizado a hablar y quién debe permanecer en silencio durante toda la vida, sometiéndose a sus órdenes. Usted, bípedo, nos encierra en una pequeña habitación en la parte de atrás para esconder aquello que revelamos sobre usted mismo. Nos tiene miedo.

Voy a relatar una historia que leí en el libro Holocausto brasileiro. Genocídio: 60 mil mortos no maior hospício do Brasil (Holocausto brasileño. Genocidio: sesenta mil muertos en el hospicio más grande de Brasil), escrito por Daniela Arbex. Antônio fue internado en el hospital psiquiátrico de Barbacena y pasó veintiún años en absoluto silencio, de modo que fue considerado mudo por el personal del lugar. Un día, Antônio emitió por primera vez un sonido al escuchar una banda de música. Todos quedaron sorprendidos y le preguntaron el motivo por el que no había avisado que hablaba. Entonces él contestó: bueno, nunca me lo habían preguntado.

Pues bien, a mí tampoco me lo preguntaron, pero no me callaré y lo repetiré incansablemente: ¡USTEDES, BÍPEDOS, ME TIENEN HARTO!

Sin duda no podemos desmontar ni destruir este tipo de estructuras establecidas. El pensamiento bípedo forma parte de nuestra estructura social, condiciona y limita lo que representan el cuerpo y el mundo, anulando cualquier experiencia que se considere fuera de lo normal. Esa normalidad no existe, bípedo. ¡Créame! Reflexione, reconsidere y cambie esos conceptos. No se puede seguir viviendo con tantos privilegios. ¿Sabe por qué?

Percibo un viento que viene de lejos para provocar —quién sabe— algún cambio. Nosotros, las personas con discapacidad, ya estamos encontrando nuestro lugar y derribando algunos estereotipos. Es parte de nuestra existencia que cambiemos cuando entramos en contacto con el otro, nos sentimos incómodos con lo desconocido o, en este caso, con lo no tan desconocido, pero precisamente por ser tan conocido lo damos por sentado. El encuentro…, el contacto… transforman.

Ahora me dirijo a mis pares, estos “cuerpos intrusos”, como dice Estela Lapponi, que llegan sin pedir permiso, invaden donde no han sido llamados históricamente y rompen todo, desde la arquitectura hasta las actitudes, la comunicación, la tecnología…, “cuerpos intrusos” que instigan, incomodan, “son una molestia”, derribando estereotipos para afirmar lo que somos y rechazar los patrones impuestos. Nunca olviden que cuando entramos en un espacio, lo transformamos. Las experiencias vividas no se borran. Nadie habla por nadie, nadie habla por nosotros, pero podemos entender el universo del otro y tratar de formarlo en conjunto.

Me dirijo a usted, bípedo, pero no para ampliar los abismos a los que tantas veces se nos arrojó desde la Antigua Grecia (¿recuerda?), sino para crear puentes, para que se dé cuenta de la violencia que provoca a diario incluso en el trato que usted cree que es cariñoso, pero que está lleno de compasión y lástima. Yo lo sé, pero algunos probablemente no lo saben.

Sin embargo, si ya pasó el tiempo del cambio, ¿no es éste el momento de transformar nuestros hábitos de consumo, de romper los estereotipos que creamos, repetimos y que determinan lo que es bello, lo que es productivo y capaz? Cuando salgamos de este aislamiento impuesto por el COVID-19, que ustedes los bípedos consideran una novedad, pero que para nosotros, las personas con discapacidad, es parte de la vida cotidiana por la falta de accesibilidad y oportunidades, ¿qué importará? ¿Qué vidas importan?, ¿unas más, otras menos?

Usted incluso aparenta defender causas importantes con cierta visibilidad, pero en su defensa de la vida, ¿piensa en la vida de las personas con discapacidad? De no ser así, bípedo, siento decepcionarlo, pero no creo en su lucha. ¿Sabe por qué?

Porque un cuerpo con discapacidad es el futuro. Lo he estado repitiendo incesantemente. Sufrir una discapacidad ya es una garantía del futuro para cualquiera, independientemente de si son mujeres, hombres, negros, indígenas, transexuales, cisgéneros, gays, lesbianas, asexuales…, ya sea por azares del destino, o por la vida misma. Sí, cuando envejecemos es porque nos mantenemos vivos y el envejecimiento es compañero de la discapacidad. Entender que en un futuro el cuerpo sufrirá alguna incapacidad es pensar en la contribución que los estudios de la discapacidad han aportado a varias áreas de la ciencia, desde los estudios médicos hasta la robótica, la tecnología, la comunicación, las artes… En fin, pensar de otra manera, pensar de forma dialógica, desmontando una perspectiva de subordinación de la discapacidad. Si todo el mundo pudiera tener una discapacidad en algún momento, ¿no sería mejor construir un mundo a partir de esta realidad?

Para el futuro, que es ahora, deseo que nosotros, las personas con discapacidad, no seamos invisibles, porque somos una multitud. Deberíamos dedicarnos a romper las barreras impuestas por la normatividad y mostrar esta historia tan poco contada y a la que la mayoría de las personas no tiene acceso. Para mí, eso es lo que me da fuerzas para seguir viviendo en este pasado-presente-futuro-AQUÍ.

Hasta pronto,

Edu O.

El artista Edu O. está sentado en un suelo de adoquines, con las piernas cruzadas. Tiene los ojos cerrados y la mano izquierda detrás de la cabeza. Su mano derecha descansa sobre su pierna derecha. Lleva una camisa negra, pantalones negros, pestañas postizas largas, lápiz labial rojo y botas color borgoña con cordones.
Edu O. levantándose sobre una silla de cedro. Sus brazos se colocan en el asiento de la silla levantando su cuerpo por encima de ella. Él está mirando directamente a la cámara, vestido con un chal morado, ropa interior negra y botas largas con cordones que se asemejan a la pata y el casco de un caballo. Al fondo hay una pared pintada de negro con ladrillos pintados de negro. Los pisos de madera de color marrón oscuro.

Parte de la serie Calle e sombrero (Calle y sombrero; Ensaio²: tiempo en la danza), UFBA, 2019. Foto de Brisa Andrade

Striptease en Nus e [dis] graçados (Desnudos y [des] graciados), realizado con Estela Lapponi, en Cenas diversas: cena acessível (Escenas diversas: escena accesible), Casa de Cultura Mario Quintana, Porto Alegre, 2018. Foto de William Gomes.

Edu O. es bailarín artístico, intérprete, y profesor de la Escuela de Danza de la Universidad Federal de Bahía (Brasil). Tiene una maestría en Danza, usa silla de ruedas, y le gusta escribir y crear contenido en su Instagram (@eduimpro), donde describe los problemas relacionados con la exclusión y la violencia fomentada por el “bipedismo obligatorio”. Sobre lo último discurre su trabajo actual, como parte de un programa doctoral (Doctorado Multiinstitucional y Multidisciplinario en Difusión del Conocimiento, DMMDC).

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Critical Design Lab – EE.UU

CONTRA*

Contra* es un podcast conducido por Aimi Hamraie y producido por Critical Design Lab.

Contra* es un podcast sobre discapacidad, justice design y el mundo de la vida. Cada episodio utiliza un formato basado en entrevistas y explora un concepto clave en el diseño de la discapacidad. El podcast se enfoca en los diseñadores discapacitados, especialmente en los diseñadores de color discapacitados. Está conducido por Aimi Hamraie y producido por Critical Design Lab.

Le recomendamos que se suscriba a sitios donde pueda escuchar podcasts o lo reproduzca desde su sitio web.

¿Qué es la moda queercrip? Aimi habla con Sky Cubacub, un diseñador de moda conocido por sus coloridos diseños de lycra, malla y mallas de cadenas. Sky presenta sus proyectos Rebirth Garments y Radical Visibility. Siga este enlace para escucharles. Una transcripción de la entrevista en inglés está también disponible.

¿Cómo moldean la cultura de la discapacidad y las prácticas del diseño el arte contemporáneo de la discapacidad? En este episodio, Alice Sheppard habla sobre su proyecto DESCENT, que incluye coreografía, diseño espacial y diseño tecnológico. Siga este enlace para escucharles. Una transcripción de la entrevista en inglés está también disponible.

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Fabiola Zérega – Venezuela

BAILAR EN LA DIVERSIDAD

Fabiola Zérega comparte su experiencia como bailarina, defensora de los derechos de las personas con discapacidad y productora de Am Danza de Habilidades Mixtas.

Imagen de dos bailarines en el escenario. La bailarina Fabiola Zérega está sentada en una silla, con el brazo levantado por encima de la cabeza, tocando a la segunda bailarina. La silla está cubierta con tela que cubre la sección inferior de la imagen. El segundo bailarín está de pie inclinado mirando hacia la cámara. En el fondo, un tono de luz naranja, amarillo, violeta y azul se refleja en los bailarines y la tela.

 Teatro Teresa Carreño/ Función Entramado/ Día Internacional de las Personas con Discapacidad 2017. Foto de @argencucho_artistic_photo

“My wish is that we— as people with disabilities— occupy spaces, because we are a legion.”

Soy bailarina y productora de la agrupación AM Danza de Habilidades Mixtas, compañía de danza que busca resaltar las ilimitadas formas de movimiento que existen en los diversos cuerpos. El universo de las personas con discapacidad se ha vuelto un poco más visible en los últimos tiempos; sin embargo, queda mucho por recorrer, sobre todo en Venezuela, país donde me desenvuelvo como persona con movilidad reducida a causa de un accidente de tránsito hace veinticinco años.

Durante los últimos dieciocho me he dedicado a darles visibilidad a las necesidades y derechos de las personas con discapacidad mediante la danza. Promuevo la inclusión de personas con discapacidad en este mundo creativo por medio de talleres, y participando como bailarina, rompiendo estereotipos. Creo que el baile de personas con cuerpos que tienen diferentes habilidades tiene que ver con el respeto por lo que en español se llama “diversidad funcional”.

Esta iniciativa la puse en marcha porque como bailarina he tenido la oportunidad de explorar diferentes formas de movimiento, siendo una extensión de mi cuerpo la silla de ruedas, con ella juego y me desplazo por el espacio buscando diversas maneras de expresión.

En nuestra compañía de danza, las disimilitudes físicas son renovadas fuentes de creación y los y las bailarines exploran las potencialidades coreográficas de sillas de ruedas, muletas, bastones, y así se hacen conscientes de las diversas formas de moverse y percibir.

En AM Danza, la capacitación está abierta para todas las personas que deseen participar y conocer las potencialidades que tiene el cuerpo indistintamente de la condición física que se posea. Buscamos derribar prejuicios y nociones que encasillan la danza en una actividad sólo para cuerpos convencionales.

Ubuntu (2019) es una de las actuaciones ejemplares que refleja los principios anteriores, la creatividad y el movimiento que conlleva la complicidad de nuestros dispositivos. Ubuntu es un espectáculo en el que cincuenta personas con discapacidad física, auditiva, visual, con síndrome de Down y parálisis cerebral, artistas o no, danzan junto a bailarines profesionales. Ponen en escena el significado de la palabra zulu ubuntu, “yo soy porque nosotros somos”.

Antes de mi accidente me encantaba bailar, aunque nunca me había dedicado por completo a ello. Fue una ironía que el destino me llamara luego a bailar, algo que creía que ya no era posible. Qué equivocada estaba. Ahora disfruto bailando sobre estas ruedas que continúan mostrándome un mundo con tanto que decir.

Imagen de dos bailarines en un escenario cubiertos por luz rosa y azul. La bailarina Fabiola Zérega está sentada en una silla de ruedas con una malla de cuerpo entero blanco / rosa. Tiene un brazo en la rueda de su silla, el otro está extendido, presionando contra el pecho del otro bailarín, mirando su mano. El segundo bailarín es calvo y viste pantalones cortos de color blanco / rosa. Están de puntillas, mirando hacia abajo e inclinados hacia adelante apoyados por la mano de Fabiola en el pecho.

 Teatro Teresa Carreño / Función Entramado / Día Internacional de las Personas con Discapacidad 2017. Foto de @argencucho_artistic_photo

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Centro Gabriela Mistral – Chile

Centro Gabriela Mistral

Entendiendo el arte como vehículo de transformación social.

Un niño con una camiseta con capucha roja sonríe a una marioneta en el lado derecho de la imagen. La marioneta está frente al niño y lleva un pequeño gorro rosa tejido. Las manos del titiritero son apenas visibles detrás del títere, desapareciendo del lado derecho de la imagen.

Función distendida “Pescador”, GAM, Chile. Foto de Jorge Sánchez.

Como uno de los centros culturales más importante de Chile, GAM ha tomado el compromiso de incidir en las políticas públicas haciendo de las iniciativas artísticas su vehículo.

El Centro Gabriela Mistral (GAM) es uno de los principales lugares de arte de Chile. Se inauguró en Santiago en 2010 como un centro cultural con numerosos espacios de teatro, danza, espectáculos de circo, música clásica y popular, artesanía, artes plásticas y conferencias.

Desde 2013, GAM trabaja con artistas y agentes culturales liderando cursos de formación y seminarios para desarrollar nuevas formas de trabajo teniendo en mente un espectro más amplio de creadores y públicos. Una de esas iniciativas es el seminario Incluye, un programa de talleres, clases magistrales, funciones relajadas, película y conferencias sobre artes inclusivas. Es un seminario gratuito que se celebra todos los años desde 2013.

Felipe Mella, director ejecutivo de GAM destaca la importancia de esta iniciativa: “Con Incluye buscamos contribuir a la inclusión de todas las personas con discapacidad y destacar iniciativas artísticas que sirvan como vehículo de transformación social”.

En agosto de 2019, Pamela López, responsable de Programación y Audiencias, llevó a Chile a la artista británica Jess Thom como parte del programa Incluye. Thom es una comediante con síndrome de Tourette. Su libro Welcome to Biscuit Land (Bienvenido a Biscuit Land), su obra de teatro Backstage in Biscuit Land (Tras bambalinas en Biscuit Land) y el documental Me, My Mouth and I (Yo, mi boca y yo) fueron parte del programa. López enfatiza: “Fue una oportunidad única en la que, mediante el trabajo de Jess, pudimos ver las artes inclusivas como un todo”.

Otros puntos destacados a lo largo de los años han sido Blind Spot (Punto ciego), que fue pionero en la descripción de audio a lo largo de la actuación sin usar auriculares en 2018, y el documental Lección de música, sobre una joven con el espectro autista, que aprendió a dirigir un conjunto musical usando lengua de señas. El documental se estrenó en GAM e incluyó una actuación en vivo del ensamble y su directora.

El proyecto HAPTO es un programa que duró varios años. Involucró a guías ciegos que conducían a grupos de visitantes con los ojos vendados a través de la colección permanente del centro cultural, para que experimentaran de manera diferente algunas de las piezas de arte patrimonial de la colección, incluidas partes del edificio mismo.

En 2018, GAM introdujo las funciones relajadas, que consisten en la adaptación técnica y espacial de piezas artísticas para satisfacer las necesidades de un ambiente relajado en el teatro, por parte de adultos y niños con dificultades de aprendizaje, autismo, o trastornos de la comunicación sensorial.

López indica que estos programas aún no reflejan toda la amplitud del compromiso que tiene GAM con las artes inclusivas. “Nuestra visión aún tiene un alcance de 180 grados. Para que sea de 360 ​​grados, debemos hacer que cada producción y trabajo comisionado tenga un formato accesible. Debemos incorporar a los artistas con discapacidad en cada proceso, aspecto y fase, y generar acciones radicales para incidir en las políticas públicas en esta área”.

Un grupo de personas estan paradas afuera de un edificio alto, es de noche. Todos estan vestidos de negro, y sonrien mientras agitan sus manos abiertas por sobre sus cabezas. Una mujer con los brazos bajos, se para al frente del resto, levemente iluminada por detras por una luminaria que se encuentra en la distancia.

Encuentro Incluye. ©GAM

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Alejandrina D’Elia – Argentina, Chile y Perú

Ecologías de accesibilidad

Alejandrina D’Elia explora las iniciativas de accesibilidad, pasadas y presentes, de varios teatros, centros y proyectos culturales ubicados en Argentina, Chile y Perú.

Una imagen fija de Hamlet. Dos artistas yacen tiernamente uno frente al otro en medio de un escenario negro iluminado en azul y púrpura. Ambos visten camisetas blancas y pantalones oscuros y tienen una mano descansando de modo íntimo en la cintura del otro. En la parte trasera del escenario hay una gran pantalla que muestra una vista de cerca de los artistas desde arriba. Tienen los ojos cerrados, las narices juntas y los labios a punto de tocarse.

Imagen tomada de Hamlet, producida por Teatro de la Plaza, Perú.

La Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad de la Organización de las Naciones Unidas detalla, en su artículo 30, el derecho de las personas con discapacidad a la participación en la vida cultural, las actividades recreativas, el esparcimiento y el deporte. Estados parte, como Argentina, Chile y Perú, crearon ministerios y agencias gubernamentales para velar por el cumplimiento de dicho derecho. Sin embargo, este colectivo sigue siendo uno de los más discriminados y excluidos. Esto se profundiza cuando se suman otras variables, como género, etnia, ubicación geográfica o ingresos.

El sector privado y la sociedad civil son actores claves que están trabajando con estos colectivos y apoyando distintas iniciativas. En el presente trabajo, destacaremos un conjunto de proyectos realizados en los tres países en alianza con el British Council, que resultan referentes por la calidad de sus producciones y por abrir camino a visibilizar y sensibilizar sobre el tema.

Chile

 

El Centro Gabriela Mistral (GAM) es un centro cultural contemporáneo, ubicado en el centro de Santiago. Cuenta con diez salas para teatro, danza, circo, música clásica y popular, artes visuales, arte popular y conferencias.

Desde el año 2013 trabaja de forma sostenida en programas de accesibilidad cultural y, desde 2020, en la formación de artistas con discapacidad mediante programas de residencias.

Entre las innumerables acciones que lleva adelante se destacan las funciones relajadas o distendidas (Relaxed Performances), incorporadas en la programación a partir del año 2018, con el objetivo de acercar las artes escénicas a personas con discapacidad cognitiva que no pueden disfrutar de eventos culturales. Con pequeñas modificaciones técnicas y espaciales en las obras, se ha incorporado a un público que en general se siente excluido de las salas de teatro. De esta forma, el público con trastorno de aprendizaje o psicomotricidad, espectro autista o con necesidades especiales en la comunicación forma parte estable de la agenda de la institución.

La Fundación Corp Group Centro Cultural se encuentra en la ciudad de Santiago. Trabaja en diversas propuestas culturales en torno a la música, el teatro, la danza, las artes visuales y el cine, dirigidas a niños, jóvenes y adultos. En el año 2019 produjo la obra Molly Sweeney: ver y no ver, del destacado dramaturgo irlandés Brian Friel, un espectáculo multisensorial para todo público y accesible para personas con discapacidad visual. La Compañía de Teatro de Ciegos Luna capacitó al elenco, asesoró la puesta en escena e hizo accesibles sus dispositivos, además de interpretar las voces en off del montaje. También se sumó la Orquesta Nacional de Ciegos de Chile y un equipo interdisciplinario con y sin discapacidad trabajó en todo el proceso de producción de la obra y el diseño de los materiales accesibles —audiodescripción, impresión en braille, códigos QR, entre otros—, generando una experiencia inédita para la institución, que abrió a otras acciones destinadas a nuevos colectivos con discapacidad.

Una foto de cuatro bailarines sentados en un apiñamiento en el suelo de un estudio desnudo con piso de madera. Apoyan sus cabezas y brazos unos sobre otros, con los ojos cerrados y los cuerpos entrelazados. Una silla de ruedas está vacía detrás de ellos.

Ensayo de Mundana, Perú.

Foto de Lucía Alfaro




Perú

 

El Teatro La Plaza, ubicado en la ciudad de Lima, es un espacio de creación teatral.

En el año 2019 produjo, con un grupo de actores con síndrome de Down, la obra en versión libre Hamlet, de William Shakespeare. Escrita y dirigida por Chela de Ferrari, directora del teatro, trabajaron en un modelo colaborativo con los actores para la producción integral de la obra. Este trabajo fue un punto de inflexión para seguir indagando en otros modelos.

Mundana y Kinesferadanza son compañías de danza líderes, activistas y voces relevantes de la sociedad civil de Perú. Trabajan en la integración de bailarines con discapacidad motriz. Mundana fue creada por la bailarina y acróbata Inés Coronado y Kinesferadanza es liderada por Michel Tarazona.

Accesibilidad cultural – Entrevista a Alejandrina D’Elía. Esta entrevista fue realizada en el marco del Festival Internacional de Buenos Aires 2020, que contó con la participación de la coreógrafa británica Claire Cunningham. 

 

Argentina

 

El Teatro Nacional Cervantes, perteneciente al Ministerio de Cultura de la Nación, está ubicado en la ciudad de Buenos Aires. En el año 2018, el equipo del área de Gestión de Públicos del teatro propuso llevar a cabo el diseño de un nuevo programa destinado a personas con discapacidad. Se asociaron al equipo de accesibilidad de la Dirección Nacional de Innovación Cultural para trabajar sobre tres ejes: planificación estratégica, fortalecimiento de los recursos técnicos y humanos, y comunicación.

En el año 2018 se llevó a cabo una primera experiencia piloto incorporando a la obra La vida extraordinaria, del director argentino Mariano Tenconi Blanco, recursos accesibles como audiodescripción, aro magnético e intérpretes en lengua de señas. Participaron organizaciones de la sociedad civil, referentes en los temas, en todo el proceso de trabajo y prueba. A partir de esta primera experiencia y sus ajustes, en el año 2019 se instaló el programa en forma permanente, incorporando funciones accesibles en todas las obras de reposición. En esta instancia se sumaron programas de mano con código QR con y sin punteado en relieve, bebederos para perros guía, visitas táctiles, pictogramas en el sitio web e invitaciones en lengua de señas argentina (LSA), con subtitulado y audio. De esta forma, el Teatro Nacional Cervantes fue el primer teatro público del país con funciones accesibles.

El Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA) reúne en cada edición lo mejor del teatro, la música, las artes visuales y la danza. Se lleva a cabo en teatros oficiales de la ciudad de Buenos Aires y en teatros independientes, formando una red de instituciones que convoca a público local e internacional.

En 2020, la programación se diseñó bajo cuatro temáticas: género y diversidad, medioambiente, integración y tecnología. El eje integración, dedicado a la accesibilidad cultural, fue la primera experiencia en la historia del festival. Los equipos del FIBA y del British Council Argentina trabajaron en el diseño de la estrategia, sumaron a la programación a la bailarina y coreógrafa escocesa con discapacidad motriz Claire Cunningham y capacitaron en un taller de accesibilidad cultural a todo el equipo del festival con el fin de alinear las acciones de trabajo. Se diseñó un circuito con una selección de teatros y se sumaron algunos recursos accesibles, como aro magnético en salas, intérpretes en lengua de señas, visitas táctiles y audiodescripción. La comunicación fue un eje importante en las piezas impresas y en el sitio web. Asimismo, el British Council inauguró una videoteca con entrevistas a expertos, con el objetivo de generar un material referente de estudio y consulta. Esta experiencia no sólo abrió camino a las siguientes ediciones del festival, sino que ha sido un detonador para futuros programas del ámbito público del circuito independiente.

 

Desafíos y oportunidades

 

Algunos de los proyectos mencionados forman parte de la programación estable de las instituciones; muchos otros siguen siendo experiencias aisladas y tienen grandes dificultades para establecerse en forma permanente.

Nuestros países deben trabajar el tema de la discapacidad desde dos perspectivas: la primera, en relación a las personas en su papel de espectadores, logrando propuestas culturales “aptas para todo público”, y la segunda, las personas con discapacidad en su papel de creadores, con acceso a espacios de capacitación, becas y subsidios a la producción, al igual que el resto de los artistas.

Esto requiere:

• Promover desde el sector público programas de formación, becas y subsidios a la producción.

• Mapear y crear un registro de artistas con discapacidad a nivel de la totalidad del país.

• Sensibilizar a los responsables de las políticas públicas para hacer cumplir las leyes.

• Promover campañas de sensibilización sobre la temática, sumando actores de los sectores público y privado, y de la sociedad civil.

• Promover la transferencia de conocimiento a otros teatros/equipos del país y de la región. Romper la centralidad de las ciudades capitales.

• Trabajar bajo un modelo interdisciplinario, sumando a las personas con discapacidad en el proceso de diseño, producción e implementación de los proyectos.

• Crear un repositorio de información y buenas prácticas para compartir experiencias a nivel local y regional.

• Promover y sostener la capacitación y formación con especialistas locales y del exterior.

Alejandrina D’Elia es licenciada en Gestión Organizacional e Institucional, con un posgrado en Gestión de la Cultura y la Comunicación. Es la coordinadora del programa de Accesibilidad Cultural del British Council Argentina. Becaria de la Fundación Bunge y Born, y docente de la maestría en Gestión de la Cultura de la Universidad de San Andrés. Fue directora nacional de Innovación Cultural del Ministerio de Cultura y directora del programa de Arte, Educación y Tecnología de Fundación Telefónica.

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