El Alto

Alejandrina D’Elia – Argentina, Chile y Perú

Ecologías de accesibilidad

Alejandrina D’Elia explora las iniciativas de accesibilidad, pasadas y presentes, de varios teatros, centros y proyectos culturales ubicados en Argentina, Chile y Perú.

Una imagen fija de Hamlet. Dos artistas yacen tiernamente uno frente al otro en medio de un escenario negro iluminado en azul y púrpura. Ambos visten camisetas blancas y pantalones oscuros y tienen una mano descansando de modo íntimo en la cintura del otro. En la parte trasera del escenario hay una gran pantalla que muestra una vista de cerca de los artistas desde arriba. Tienen los ojos cerrados, las narices juntas y los labios a punto de tocarse.

Imagen tomada de Hamlet, producida por Teatro de la Plaza, Perú.

La Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad de la Organización de las Naciones Unidas detalla, en su artículo 30, el derecho de las personas con discapacidad a la participación en la vida cultural, las actividades recreativas, el esparcimiento y el deporte. Estados parte, como Argentina, Chile y Perú, crearon ministerios y agencias gubernamentales para velar por el cumplimiento de dicho derecho. Sin embargo, este colectivo sigue siendo uno de los más discriminados y excluidos. Esto se profundiza cuando se suman otras variables, como género, etnia, ubicación geográfica o ingresos.

El sector privado y la sociedad civil son actores claves que están trabajando con estos colectivos y apoyando distintas iniciativas. En el presente trabajo, destacaremos un conjunto de proyectos realizados en los tres países en alianza con el British Council, que resultan referentes por la calidad de sus producciones y por abrir camino a visibilizar y sensibilizar sobre el tema.

Chile

 

El Centro Gabriela Mistral (GAM) es un centro cultural contemporáneo, ubicado en el centro de Santiago. Cuenta con diez salas para teatro, danza, circo, música clásica y popular, artes visuales, arte popular y conferencias.

Desde el año 2013 trabaja de forma sostenida en programas de accesibilidad cultural y, desde 2020, en la formación de artistas con discapacidad mediante programas de residencias.

Entre las innumerables acciones que lleva adelante se destacan las funciones relajadas o distendidas (Relaxed Performances), incorporadas en la programación a partir del año 2018, con el objetivo de acercar las artes escénicas a personas con discapacidad cognitiva que no pueden disfrutar de eventos culturales. Con pequeñas modificaciones técnicas y espaciales en las obras, se ha incorporado a un público que en general se siente excluido de las salas de teatro. De esta forma, el público con trastorno de aprendizaje o psicomotricidad, espectro autista o con necesidades especiales en la comunicación forma parte estable de la agenda de la institución.

La Fundación Corp Group Centro Cultural se encuentra en la ciudad de Santiago. Trabaja en diversas propuestas culturales en torno a la música, el teatro, la danza, las artes visuales y el cine, dirigidas a niños, jóvenes y adultos. En el año 2019 produjo la obra Molly Sweeney: ver y no ver, del destacado dramaturgo irlandés Brian Friel, un espectáculo multisensorial para todo público y accesible para personas con discapacidad visual. La Compañía de Teatro de Ciegos Luna capacitó al elenco, asesoró la puesta en escena e hizo accesibles sus dispositivos, además de interpretar las voces en off del montaje. También se sumó la Orquesta Nacional de Ciegos de Chile y un equipo interdisciplinario con y sin discapacidad trabajó en todo el proceso de producción de la obra y el diseño de los materiales accesibles —audiodescripción, impresión en braille, códigos QR, entre otros—, generando una experiencia inédita para la institución, que abrió a otras acciones destinadas a nuevos colectivos con discapacidad.

Una foto de cuatro bailarines sentados en un apiñamiento en el suelo de un estudio desnudo con piso de madera. Apoyan sus cabezas y brazos unos sobre otros, con los ojos cerrados y los cuerpos entrelazados. Una silla de ruedas está vacía detrás de ellos.

Ensayo de Mundana, Perú.

Foto de Lucía Alfaro




Perú

 

El Teatro La Plaza, ubicado en la ciudad de Lima, es un espacio de creación teatral.

En el año 2019 produjo, con un grupo de actores con síndrome de Down, la obra en versión libre Hamlet, de William Shakespeare. Escrita y dirigida por Chela de Ferrari, directora del teatro, trabajaron en un modelo colaborativo con los actores para la producción integral de la obra. Este trabajo fue un punto de inflexión para seguir indagando en otros modelos.

Mundana y Kinesferadanza son compañías de danza líderes, activistas y voces relevantes de la sociedad civil de Perú. Trabajan en la integración de bailarines con discapacidad motriz. Mundana fue creada por la bailarina y acróbata Inés Coronado y Kinesferadanza es liderada por Michel Tarazona.

Accesibilidad cultural – Entrevista a Alejandrina D’Elía. Esta entrevista fue realizada en el marco del Festival Internacional de Buenos Aires 2020, que contó con la participación de la coreógrafa británica Claire Cunningham. 

 

Argentina

 

El Teatro Nacional Cervantes, perteneciente al Ministerio de Cultura de la Nación, está ubicado en la ciudad de Buenos Aires. En el año 2018, el equipo del área de Gestión de Públicos del teatro propuso llevar a cabo el diseño de un nuevo programa destinado a personas con discapacidad. Se asociaron al equipo de accesibilidad de la Dirección Nacional de Innovación Cultural para trabajar sobre tres ejes: planificación estratégica, fortalecimiento de los recursos técnicos y humanos, y comunicación.

En el año 2018 se llevó a cabo una primera experiencia piloto incorporando a la obra La vida extraordinaria, del director argentino Mariano Tenconi Blanco, recursos accesibles como audiodescripción, aro magnético e intérpretes en lengua de señas. Participaron organizaciones de la sociedad civil, referentes en los temas, en todo el proceso de trabajo y prueba. A partir de esta primera experiencia y sus ajustes, en el año 2019 se instaló el programa en forma permanente, incorporando funciones accesibles en todas las obras de reposición. En esta instancia se sumaron programas de mano con código QR con y sin punteado en relieve, bebederos para perros guía, visitas táctiles, pictogramas en el sitio web e invitaciones en lengua de señas argentina (LSA), con subtitulado y audio. De esta forma, el Teatro Nacional Cervantes fue el primer teatro público del país con funciones accesibles.

El Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA) reúne en cada edición lo mejor del teatro, la música, las artes visuales y la danza. Se lleva a cabo en teatros oficiales de la ciudad de Buenos Aires y en teatros independientes, formando una red de instituciones que convoca a público local e internacional.

En 2020, la programación se diseñó bajo cuatro temáticas: género y diversidad, medioambiente, integración y tecnología. El eje integración, dedicado a la accesibilidad cultural, fue la primera experiencia en la historia del festival. Los equipos del FIBA y del British Council Argentina trabajaron en el diseño de la estrategia, sumaron a la programación a la bailarina y coreógrafa escocesa con discapacidad motriz Claire Cunningham y capacitaron en un taller de accesibilidad cultural a todo el equipo del festival con el fin de alinear las acciones de trabajo. Se diseñó un circuito con una selección de teatros y se sumaron algunos recursos accesibles, como aro magnético en salas, intérpretes en lengua de señas, visitas táctiles y audiodescripción. La comunicación fue un eje importante en las piezas impresas y en el sitio web. Asimismo, el British Council inauguró una videoteca con entrevistas a expertos, con el objetivo de generar un material referente de estudio y consulta. Esta experiencia no sólo abrió camino a las siguientes ediciones del festival, sino que ha sido un detonador para futuros programas del ámbito público del circuito independiente.

 

Desafíos y oportunidades

 

Algunos de los proyectos mencionados forman parte de la programación estable de las instituciones; muchos otros siguen siendo experiencias aisladas y tienen grandes dificultades para establecerse en forma permanente.

Nuestros países deben trabajar el tema de la discapacidad desde dos perspectivas: la primera, en relación a las personas en su papel de espectadores, logrando propuestas culturales “aptas para todo público”, y la segunda, las personas con discapacidad en su papel de creadores, con acceso a espacios de capacitación, becas y subsidios a la producción, al igual que el resto de los artistas.

Esto requiere:

• Promover desde el sector público programas de formación, becas y subsidios a la producción.

• Mapear y crear un registro de artistas con discapacidad a nivel de la totalidad del país.

• Sensibilizar a los responsables de las políticas públicas para hacer cumplir las leyes.

• Promover campañas de sensibilización sobre la temática, sumando actores de los sectores público y privado, y de la sociedad civil.

• Promover la transferencia de conocimiento a otros teatros/equipos del país y de la región. Romper la centralidad de las ciudades capitales.

• Trabajar bajo un modelo interdisciplinario, sumando a las personas con discapacidad en el proceso de diseño, producción e implementación de los proyectos.

• Crear un repositorio de información y buenas prácticas para compartir experiencias a nivel local y regional.

• Promover y sostener la capacitación y formación con especialistas locales y del exterior.

Alejandrina D’Elia es licenciada en Gestión Organizacional e Institucional, con un posgrado en Gestión de la Cultura y la Comunicación. Es la coordinadora del programa de Accesibilidad Cultural del British Council Argentina. Becaria de la Fundación Bunge y Born, y docente de la maestría en Gestión de la Cultura de la Universidad de San Andrés. Fue directora nacional de Innovación Cultural del Ministerio de Cultura y directora del programa de Arte, Educación y Tecnología de Fundación Telefónica.